El Turismo Pista y su desafío de sostener la categoría más convocante
Durante los últimos años, el Turismo Pista convirtió la cantidad de inscriptos en uno de sus principales sellos de identidad. Llegó a reunir cerca de 150 autos entre sus tres divisionales y se acostumbró a presentar grillas que superan con naturalidad las 40 máquinas. De hecho, por la sexta fecha en Río Cuarto las Clases 1 y 2 llegaron a 44 participantes en cada una. Con fundamentos, está posicionada como la categoría de nivel nacional más convocantes del país. Por eso, los 28 participantes en la grilla de la Clase 3 en su última presentación invitan a detenerse sobre un dato que no pasó desapercibido.
La próxima cita será en el autódromo de San Nicolás con la tradicional competencia de invitados. Se promociona como «La Carrera de los 300 Pilotos», un evento que naturalmente genera grandes expectativas y promete volver a mostrar un enorme poder de convocatoria. Quizá la clase mayor nuevamente se acerque a la cantidad de protagonistas que suele presentar, pero de mantenerse la cifra que concentró en tierras cordobesas el número general sería bastante menor a las tres centenas.
El mendocino Gonzalo Antolín, uno de los responsables del Antolín Competición, consideró que la grilla de la Clase 3 en el trazado cordobés puede responder a un conjunto de factores: «No hay un hecho puntual. Seguramente está asociado a varias situaciones y en un gran porcentaje tiene que ver con el contexto del país que afecta esos grandes presupuestos», explicó. Sin embargo, también entiende que existen otros elementos que inciden en la participación y que distintos aspectos técnicos y deportivos terminan influyendo en las decisiones de algunos equipos.

El ganador de la cuarta fecha en San Jorge, Francisco Martínez amplía todavía más el enfoque. Para él, el Turismo Pista no constituye una excepción dentro del automovilismo argentino: «No es solo el Turismo Pista; se está viendo reflejado en muchas categorías. Solamente el Turismo Carretera se mantiene con una buena cantidad de coches y aun así va en descenso», afirmó. El piloto de 9 de Julio también reconoce que el aumento sostenido de los costos viene impactando desde hace tiempo y admite que la diferencia entre los 45 autos del inicio de la temporada a 28, resulta significativa.
La mirada de Felipe Martini resume, quizá con mayor crudeza, la realidad que atraviesan muchos de los pilotos: «Está difícil juntar la plata para correr. Se están manejando números muy altos y se pone cada vez más complicado«, aseguró y agregó: «Siempre fue un deporte caro y de un momento a otro cae», sentenció.
Las tres voces coinciden en lo esencial: el factor presupuestario y un contexto económico que dificulta llegar a los montos; algunas decisiones que generan distintas interpretaciones y una realidad que alcanza a buena parte del automovilismo nacional. Mientras tanto, el Turismo Pista ya se enfoca en la carrera especial en el escenario nicoleño. Una apuesta que no pone a prueba su capacidad de convocatoria porque la tiene. Sí, probablemente sirva para saber si Río Cuarto fue una fotografía circunstancial o el inicio de una tendencia que merece seguirse de cerca.
