La ciudad de Paraná vuelve a ser epicentro de las miradas del automovilismo a nivel nacional. El TN da inicio a su temporada 2026, con más de 60 autos en la pista en un fin de semana ideal para combinar carreras y turismo.

Tomás Vitar, foto: Eneas Cavallo
La ciudad entrerriana recibe al TN que llega con un parque numeroso, los proyectos empiezan a escribir su historia en un entorno muy colorido que vuelve a acompañar a una de las categorías más importantes del país
La ciudad amanece distinta por esos días. El rumor del río, el verde que lo abraza, el trinar de los pájaros y el aire paranaense vuelven a mezclarse con un sonido inconfundible: el de los motores. El TN transita el Autódromo Ciudad de Paraná en el inicio de su temporada 2026 en el marco del Gran Premio Club de Volantes Entrerrianos – Copa Pilay
La ciudad se transforma, movimiento en los hoteles, en la costanera, familias que combinan turismo con automovilismo en un mundo que entiende que no solo este deporte son carreras: visita ciudades y con eso encuentra y deja huella.
Si hablamos un poco del aspecto deportivo en la actividad vamos a encontrar un parque muy interesante que confirma la vigencia del TN. Más de 60 autos en pista repartidos entre la Clase 2 y la Clase 3, le dan forma a un fin de semana cargado de expectativas, regresos, apuestas nuevas y proyectos que empiezan a desandar su camino.
Los números acompañan, pero no dominan la escena. Lo que se siente en los alrededores del autódromo es otra cosa, es acción, trabajo, reencuentros, incertidumbre y una certeza: Paraná siempre ofrece algo especial, tanto dentro como fuera de la pista.
El circuito es técnico, exigente, con el correr de las vueltas se va transformando en una especie de juez silencioso. No regala nada, obliga a pensar, a cuidar el auto y a encontrar el equilibrio justo en un contexto donde el clima y el asfalto entrerriano siempre tienen algo para decir.
Paraná no solo recibe al TN, abraza al automovilismo. Su identidad, sus colores, su ritmo tranquilo y sus propuestas hacen que esta disciplina deportiva se viva de otra manera. Mientras los autos giran, la ciudad late al mismo tiempo, ofreciendo paisaje, gastronomía y un entorno que siempre invita a quedarse un rato más.
Así, entre el río y los motores, el TN pone primera en la temporada
Fotos: LMD
