El sur vuelve a marcar el punto de partida de un campeonato de Turismo Carretera. El imponente Autódromo Enrique «Quique» Freile en EL Calafate es el escenario de la primera fecha en un contexto que combina deporte y geografía con una noticia de alto impacto.
Correr en El Calafate ya no es una novedad para el Turismo Carretera, pero sigue teniendo un valor simbólico muy especial. El viento patagónico, el entorno natural y las largas distancias que deben recorrer los equipos convierten esta fecha en algo más que una carrera. Ahí se da el inicio formal de un nuevo capítulo para la categoría más longeva del automovilismo mundial.
La temporada arranca con estructuras que buscan reafirmar protagonismo y con otras que buscan dar un salto de calidad. La evolución de los autos de la nueva generación y la necesidad de adaptarse rápidamente a un campeonato que no concede márgenes, configuran un escenario de alta exigencia desde el mismo momento en que el semáforo se pone en verde.
La apertura del calendario suele marcar tendencias. Los primeros puntos pesan. Los equipos que trabajaron durante el receso llegan con la expectativa de validar en la pista lo que desarrollaron en los talleres. Los pilotos renuevan objetivos y saben que comenzar sumando puede ser determinante en un campeonato largo y sumamente competitivo.

Sin embargo, el camino hacia el sur dejó una imagen que golpeó fuerte. En la Ruta Nacional 3 a la altura de Sierra Grande, en la Provincia de Río Negro, el camión del equipo de Ignacio “Nacho” Savino sufrió un incendió mientras viajaba rumbo a la competencia. En su interior trasladaba el auto de Nicolás Trosset y si bien nadie salió lastimado, las graves consecuencias por un tiempo lo dejan fuera de carrera.
La noticia no solo implica una baja deportiva, representa la pérdida de meses de trabajo, inversión y planificación que se ven afectados sin siquiera pisar el circuito. El automovilismo también es lo que se juega previamente, es la ruta, la logística, es el esfuerzo silencioso de estructuras que recorren miles de kilómetros para estar los domingos en una grilla de partida.
Así, en ese contexto el Turismo Carretera pondrá primera. Está atravesado por la ilusión de todo comienzo y la resiliencia frente a la adversidad. El campeonato 2026 arranca en el sur con el paisaje patagónico como telón de fondo. A las esperanzas que un nuevo campeonato de TC trae consigo se le suman riesgos y desafíos que evidentemente van más allá de lo estrictamente deportivo.
Fotos: LMD
