En el Autódromo Roberto Mouras de La Plata se da inicio a la temporada número 30 del Procar 4000. Arranca un año de festejos para la categoría que comparte la actividad con el Sport Prototipo y la Fórmula 1 Mecánica Nacional.

Enrique Ciocci
Treinta temporadas no son un dato decorativo. Son continuidad. Son estructura. Son decisiones fundadas que se sostienen en el tiempo. El Procar, que este año llega a las tres décadas, nació por iniciativa de Enrique Ciocci, que no solo impulsó a la categoría, le dio identidad propia. Hoy su legado continúa y se refleja en la gestión de Adrián como presidente, su hijo, que cumpliendo con aquello que el padre alguna vez imaginó, le ofrenda este gran presente.
Enrique sigue siendo una referencia inevitable cuando se habla del origen, pero no como un recuerdo lejano, sino como parte activa de una construcción que logró mantenerse vigente dentro de un automovilismo argentino que cambió estructuras, reglamentos y formatos con el correr del tiempo.
El inicio del campeonato en La Plata no es una celebración retrospectiva, sino un arranque concreto. Buena cantidad de autos en la pista, motores roncando y otra vuelta al sol que empieza a escribirse. La larga recta del Mouras, el Curvón, la Curva del Molino, La Plana, como tantas veces en treinta temporadas, vuelven a ser el punto de partida.
El Sport Prototipo aportará su dinámica disruptiva. La Fórmula 1 Mecánica Nacional suma Fórmulas al evento, y el Procar, con su ADN marcado por la silueta tradicional de lo que antes fue el TC, vicioso de la caja en H comienza un nuevo capítulo sin necesidad de reinventarse.
Hay categorías que sobreviven. Otras que evolucionan. El Procar eligió sostener identidad. Ser propio. Y en ese equilibrio entre pasado y presente se vuelve a arrancar
Las temporadas de Procar pasan porque las ideas con las que se originó por suerte siguen girando.

Adrián Ciocci. Fotos: Procar
